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Testimonios
  • Alberto Kaemmerer, M.D. | Medical-Scientific, Hospital Mãe de Deus

    "En 1979, ni la persona más optimista se atrevería a soñar que en 32 años el Hospital Mãe de Deus podría alcanzar esa posición de destaque.


    Además de nuestro reconocimiento en el sector privado, el Hospital Mãe de Deus es referencia nacional del Ministerio de Salud y de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria por sus proyectos innovadores en salud pública."


  • Dr. Claudio Seferin | Director Superintendente Corporativo

    Director General, Hospital Mãe de Deus
    "El Hospital Mãe de Deus está preparado para atender cualquier nivel de complejidad en todas las especialidades médicas.

    Desde el inicio de nuestras actividades, suministramos atención de salud de alta calidad a brasileños y somos acreditados por la Organización Nacional de Acreditación, y hemos alcanzado el estándar de excelencia. Ahora que estamos en la fase final del proceso del Joint Commission Accreditation, estamos abriendo nuestras puertas y también acogiendo a pacientes internacionales."

  • José Fortunati | Alcalde de Porto Alegre

    El Municipio de Porto Alegre cree firmemente en el desarrollo del turismo médico como factor impulsador de la economía de la ciudad y del desarrollo social, y está seguro en cuanto a la calidad de los servicios públicos ofrecidos. Nada de ello habría sido posible si no contáramos con una red de hospitales y centros médicos particulares que desde hace décadas trabajan con investigación, cualificación e inversiones en tecnología.

    Porto Alegre también es reconocida en el escenario político como un centro de vanguardia en términos de experiencias democráticas, como el Presupuesto Participativo. Ello forma parte de un todo, la actitud de trabajar duro y de la seriedad del pueblo local y una cultura que valora el lugar, la historia y el futuro, integra a la comunidad y hace del diálogo entre lo público y lo privado algo rutinario.

  • Luiz Fernando Schreiner Moraes | Secretario de Turismo de Porto Alegre

    Es un honor estar en contacto con usted. Me gustaría invitarle a viajar a Porto Alegre, una ciudad que se convertirá en uno de los destinos más importantes para el Turismo Médico de las Américas, como es nuestro deseo, dado nuestro esfuerzo y trabajo.

    Porto Alegre, aunque tenga esa tan conocida característica brasileña de "alegría", forma parte de un Brasil distinto. Es un Brasil más parecido a Europa, algo que está caracterizado en el pueblo, en la cultura, en el clima templado, en las encantadoras vinícolas y cafés y en la arquitectura histórica. Todo ello gracias a una rica mezcla de culturas, especialmente desde las grandes inmigraciones italiana y alemana del pasado. Esta fusión cultural dio origen a una de las áreas con la mejor calidad de vida y prosperidad en Latinoamérica. Es aquí que grandes empresas como General Motors, Dell y Pirelli tienen sus fábricas. Fue aquí que Gerdau fue fundada (Gerdau Ameristeel y Gerdau Masteel). Fue aquí que nacieron celebridades como Gisele Bündchen y Ronaldinho Gaúcho.

    Ubicada en las fronteras de Brasil con Argentina y Uruguay, la fuerza de esta ciudad también se manifiesta en otras áreas, como la de la salud. La ciudad es la sede de facultades de medicina tradicionales, importantes centros de investigación, hospitales centenarios de excelencia y el hogar de médicos especialistas de renombre internacional. Con ética, transparencia y responsabilidad, Porto Alegre está preparada para brindar la mejor y más agradable experiencia que cualquier paciente podría tener fuera de su país de origen.

    Y como si eso no bastara, la ciudad también cuenta con una culinaria internacional, centros comerciales, seguridad, paseos, un clima templado, distintas acomodaciones y muchas personas que hablan inglés.

  • Alec Reisner, 37, Estadounidense | Cirugía general

    Muchas veces me pregunto cómo sería ser el presidente de los EE.UU., o incluso un príncipe de una nación rica en petróleo. Después de mi experiencia en el Hospital MD, ¡ahora lo sé! Cuando llegué allí, ¡fui tratado como un príncipe! Victória, la representante de relaciones internacionales del hospital, me recibió en la puerta de entrada tras mi llegada. Me saludó con una sonrisa, e incluso con un gracioso acento de Nueva Zelanda, fue extremadamente agradable y acogedora. Yo estaba algo preocupado con respecto a cómo iba a pagar todo aquello. Sería caro, ¿no es cierto? Bueno, Victória ya me había enviado un correo electrónico a mi obra social aquella mañana y ya había obtenido la aprobación para la cobertura tanto de la consulta como de la cirugía. Y eso me conduce al siguiente punto. La consulta y la cirugía se hicieron en secuencia, sin demoras, sin filas y sin formularios (yo ya le había enviado a Victória mi nombre y la información de mi obra social, y ella se encargó de los demás detalles). ¿Sin demoras? ¿Sin formularios? Sé lo que usted está pensando. Que estoy mintiendo y que eso no puede ser cierto. Pero lo es. Soy una persona real, no trabajo para el hospital y todo eso realmente sucedió. Pero usted no lo va a poder creer en ese último detalle. Pensé en no contarlo.

    ¡Victória sujetó mi mano durante la cirugía! No es una broma. Me quedé muy asustado con la aguja. Soy un nene en ese sentido, y Victória lo podría confirmar. Más tarde, ella me dijo que pensó que yo estaba a punto de desmayarme (por favor, ¡soy nene, pero no tanto!), pero igual ella me sujetó la mano cuando me inyectaron el anestésico y empezó a preguntarme sobre mi fin de semana. Esta fue la mejor experiencia en un hospital de todas las que he tenido (la otra fue mi nacimiento, pero de eso no me acuerdo). De todos modos, mi portugués es muy malo y les tengo miedo a los médicos, pero gracias al HMD y a su equipo, ¡yo tuve una excelente experiencia! A propósito, mi cirujano era el mejor del mundo. Muy simpático y hablaba inglés. Además de eso, me contó chistes graciosos. Pero no me regalaron ningún helado.

  • Canaan Rice, 31 años, EE.UU., | Paciente de Cirugía Ortopédica

    Una amiga de Brasil me hizo una pregunta interesante:

    "¿Dónde uno tiene la mayor probabilidad de encontrar lesiones relacionadas con el fútbol?" Le respondí que sería en Brasil, ya que me parecía una respuesta obvia. Entonces me preguntó: "¿Y relacionadas con el tenis?" Suiza o Alemania, le dije. Entonces me dijo que si uno tiene una lesión de cadera, rodilla o tobillo, los médicos brasileños son una buena elección para tratarla porque tratan lesiones relacionadas con el fútbol todo el tiempo. Per cápita, es probable que traten más lesiones de rodilla (como la mía) que los médicos de cualquier otro lugar del mundo.

    Fui atendido en el Centro Mãe de Deus. El Departamento de Relaciones Internacionales se encargó de toda mi planificación. Pude contar con ellos las 24 horas del día. Se encargaron de todo lo que necesité. Tuve un turno con el Dr. Marczyk, jefe del "Grupo de Rodilla" del equipo de cirugía ortopédica del Hospital Mãe de Deus. Investigué muchas posibles opciones de tratamiento, y le hice muchas preguntas. Me contestó pacientemente cada una de ellas y me sentí muy bien atendido. Cuando supo que mi padre es radiólogo en los Estados Unidos, se ofreció para enviarle un archivo digital de mi resonancia magnética y llamarlo para discutir mis opciones de tratamiento. Curiosamente, fue el pionero de una de las opciones quirúrgicas sobre las que yo había leído y cuestionado. Lo consulté y vi que mencionaban su nombre en una revista médica. Hice números y me di cuenta de que pagué un 20% de lo que habría pagado en los Estados Unidos.

  • Lisa Warrilow, 33, australiana | Paciente del Departamento de Emergencias

    Como extranjera viviendo temporalmente en Porto Alegre, alguien que apenas empieza a manejar el idioma portugués, yo tenía pavor a que me internaran cuando me enfermé. Pero, con la orientación y el apoyo del representante de Relaciones Internacionales del Hospital, fui a la Sala de Emergencia del hospital Mãe de Deus. Tan pronto llegué, me recibió una mujer muy simpática, que fue paciente y amable conmigo mientras yo intentaba explicarle, con un portugués muy malo, cuál era mi problema. Me llevó hasta la recepción y me ayudó en el proceso de selección. Todas las enfermeras y el personal administrativo fueron extremadamente amables y pacientes conmigo y la comunicación fue fácil, lo que fue un alivio, ya que estaba muy descompuesta.

    La demora por el turno con el médico no se extendió tanto, teniendo en cuenta que yo no estaba a punto de morirme y que había ingresado por la Sala de Emergencia. El médico también fue extremadamente paciente conmigo y me diagnosticó rápidamente. Entonces, fui conducida a la sala de observación y medicación para un tratamiento inmediato, el cual recibí de enfermeras muy eficientes y cualificadas. Una vez finalizado mi tratamiento, sólo tuve que firmar un documento y pude regresar a casa.

    De un modo general, si bien el hecho de estar enfermo nunca es algo agradable, dejé el hospital Mãe de Deus sintiéndome mejor, no sólo debido al tratamiento médico que recibí, sino también porque el proceso para registrarme, el turno con el médico y el tratamiento dado fueron muy fáciles, y todos con los que tuve contacto fueron muy amigables, comprensivos y pacientes. El Hospital Mãe de Deus es mi hospital de elección para todas mis necesidades médicas.